Abstracto de la Conferencia en la Academia Europea de Andrología Malmoe. Segundo Congreso Europeo de Andrología (Academia Europea de Andrología), Malmoe, 19-22. Septiembre 2002
FI. Scroppo, M. Mancini, M. Maggi*, GM Colpi
Servicio de Andrología, Hospital San Paolo - Polo Universitario, Milán (Italia)
Unidad de Andrología, Dip. Fisiopat. Clin. Universidad de Florencia, Florencia (Italia)
Fondo: La enfermedad de Peyronie son lesiones fibriles que normalmente afecta a la envoltura albuginea dorsal y a los tejidos internos del pene llevando a una deformidad del pene y a dolores durante la erección. El propósito de este estudio es invertigar la eficacia del mecanismo del extensor peneal para reducir la deformidad peneana durante la erección.
Diseño y Métodos: Diez pacientes (57.0+-6.7años) afectados por la enfermedad del Peyronie, sin modificación aparente en los últimos 3 meses y con curvaturas peneanas durante la erección (PEC), usaron el extensor peneal. Ninguno de ellos se quejó de disfunción eréctil de acuerdo con el test IIEF, ni de dolor peneano. Después de inyecciones intracavernosas de PgE1, 5-15 ug para obtener erecciones completas (valoradas por palpación y por un Digital Inflection Rigidometry), escáner cruzado de la envoltura albugina mediante sonografía dual, fotografías del pene erecto conforme a las proyecciones de Kelami, y los diámetros y longitud medidas fueron tomadas antes y después del uso diario en casa del extensor peneal (al menos cuatro horas al día) de 3 a 6 meses.
Resultado: La longitud del pene, medida dorsalmente desde el ángulo pene-púbico al meatus, era de 104.0+-34.5 antes del extensor peneal; 108.5+-25.2 mm después de 3 meses (p=n.s.) y 103.6+-33.2 mm después de 6 meses (p=n.s.). Las fotografías muestran que las curvaturas peneanas durante la erección decrecieron desde 31.2+-2.5º antes del extensor peneal 20.0+11.5º después de 3 meses (p<0.01) y 15.0+-12.9º después de 6 meses (p<0.01). El tratamiento fue soportado sin problemas (no hubo complicaciones graves ni derrames).
Conclusión: Estos resultados sugieren un prometedor uso de los extensores peneales en los pacientes seleccionados con la enfermedad del Peyronie y sin disfunción erécti.